También conocida como lifting de cuello, es una intervención quirúrgica orientada al ámbito estético, que ataca al exceso de piel que se deposita desde debajo de la mandíbula, hasta la parte inferior del cuello, la urbanamente conocido como “la papada”. Esta operación también busca corregir el envejecimiento facial corrigiendo factores como la caída de la piel causa de la gravedad, el acumulamiento de grasa y la pérdida del ángulo cérvico – facial.
La palabra “lifting” es de origen ingles y tiene como significado “levantamiento” que es básicamente lo que se hace. A partir de un proceso fotográfico donde el cirujano en cuestión percibe las imperfecciones que se quieren atacar. Independientemente de cual sea el caso siempre se buscan hacer incisiones muy pequeñas para minimizar la cicatriz, siempre buscando la simetría facial.
Este procedimiento se realiza bajo anestesia local o dependiendo del caso con sedantes mucho más fuertes, realizando dos pequeñas incisiones entre la mandíbula y el cuello que son casi imperceptibles, para luego extraer la grasa involucrada, usando técnicas de liposucción donde como instrumento necesario se requieren unas microcánulas de aspiración. Este es un proceso muy delicado y que únicamente hay que realizarse con personal capacitado en centros médicos que nos den confianza.
Hay que aclarar que la liposucción en el cuello no es algo que necesariamente esta presenta, ya que hay casos donde los pacientes únicamente presentan flacidez y no acumulamiento de grasa. En ese caso, se procede a hacer una incisión en forma de “Z” debajo del mentón y reajustando los tejidos para dar firmeza y tensión en el cuello. Sn embargo, los procesos pueden variar mucho dependiendo de la edad, la calidad en la piel, grado de flacidez y posicionamiento de las arrugas.
Este tipo de intervención, legalmente solo es permitida realizarse de cirujanos plásticos certificados. Un dato que se pudiera agregar es que este procedimiento puede ser realizado desde un quirófano, un centro médico ambulatorio, una clínica y un hospital local. No hace falta ir a una clínica estética para practicarla.
La cervicoplastia corrige el contorno del hueso maxilar, carillos y mejillas, los pliegues del centro del cuello, el llamado cuello de pavo, elimina la grasa debajo del mentón y en la barbilla, y, mejora la firmeza del rostro. Esta cirugía dura de cuatro (4) minutos a dos (2) horas aproximadamente.
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¿Cuáles son los procedimientos?
Como anteriormente se ha indicado, el primer paso del doctor ante una cirugía independientemente del campo es anestesiar. Una vez esta misma haya hecho efecto, dependiendo de lo que el paciente necesite se hacen mayormente incisiones debajo de la barbilla y detrás de las orejas (hay ocasiones donde solo se hace una incisión y no dos [2]) Se retira la piel sobrante para la que quede estirada y amoldarla, fijándolas con suturas también conocidos como “puntos”. Como último paso el médico, tiene que vendar la zona donde se realizaron los hechos en cuestión para después vendar la cabeza y el cuello en conjunto para que así se logre reducir la hinchazón y el malestar que se puedan ocasionar.
Este procedimiento es de cara definitivo, es decir que dura da la vida. Con el pasar de los años se puede desarrollar un poco de flacidez en la piel ya que es algo inevitable, sin embargo no se pronunciará la papada con tanta intensidad.
Riesgos
Siempre y cuando se practique un correcto procedimiento, con los instrumentos previamente esterilizados y con todas las precauciones necesarias. La cervicoplastia es de las cirugías con menor riesgo quirúrgicos y postoperatorios. Es clave hacer hincapié en que mientras mas especializado este el doctor en esta intervención quirúrgica, mayor será la tasa de satisfacción del cliente y menor será la tasa de complicaciones mínimas. Se puede definir como complicaciones mínimas, o problemas leves como lo son la aparición de hematomas o urbanamente llamados “morados” y estos realmente no presentan ningún tipo de riesgo contra la salud.
Por estadística, menos del 2% de los pacientes que se realizan la cervicoplastia sufren del algún problema postoperatorio que haya afectado considerablemente su salud y todos se ven desencadenados por la mala utilización de instrumentos o un procedimiento inadecuado.